Se trata de una iniciativa de la empresa alicantina Bodega Submarina del Mediterráneo

Una grúa saca los diversos silos en los que se encuentran las botellas bajo el mar. Víctor Guill

Actualmente, la mayoría de los aspectos de nuestra vida cotidiana avanzan y cambian paralelamente mediante nuevas ideas de mercado y el vino no es una excepción. Ahora las botellas de vino no solo tienen la posibilidad de una maduración terrestre.

Una empresa alicantina, bodega Submarina del Mediterráneo, ha patentado un proyecto en el que los vinos se sumergen en el mar a 25 y 30 metros de profundidad durante seis meses aproximadamente, obteniendo matices y aromas muy distintos a los habituales.

La ubicación de la bodega submarina se encuentra frente al Cabo de las Huertas de la capital alicantina, donde disponen de unos 2.000 metros cuadrados, en el que sumergen las botellas de vino en unos silos de hormigón diseñados para soportar las corrientes que se produzcan. En estos silos hay albergadas unas jaulas parecidas a las que se emplean en la maduración en tierra y que pueden contener hasta 700 botellas.

La evolución y los matices que adquieren los vinos en el mar son totalmente diferentes a los obtenidos en tierra. Desde la Universidad de Alicante se analizan los parámetros como el PH, la acidez y los azúcares, entre otros, y allí, se observan las diferencias de los vinos. Además, para poder llegar a imitar en tierra esta evolución que se produce en el mar se tardarían unos cinco años cuando en seis meses se completa el proceso bajo el agua. José Marín, propietario y gerente de la empresa alicantina, ha afirmado que «es una evolución muy grande y en el 95% de los casos positiva».

Esta empresa alicantina se dedica a hacer vino a todas las otras 5.000 bodegas en España que no tienen línea submarina y así acercarlo a empresas del Rivera del Duero, La Rioja, Galicia, Valencia, Alicante y Murcia. «En vez de hacer vinos propios, nos dedicamos a hacer vino a aquellas empresas que no tienen una línea de maduración bajo el mar».

En este plan han colaborado diversas bodegas, entre ellas, las bodegas Lavia, ubicada en Bullas, pertenecientes al grupo MGWines. Estas han contribuido mediante vinos de diversas añadas del 2015 y 2016 que se producen allí a partir de uvas propias cultivadas de forma ecológica.

Las bodegas Lavia se incluyeron en el grupo de MGWines en 2014 por su peculiares características y en la actualidad este proyecto ha apostado por sus vinos. Asimismo, MGWines, con denominaciones de origen en Alicante,

Bullas, Bierzo y Almansa, es el grupo que más botellas ha madurado en esta primera prueba realizada.Tras seis meses bajo el mar, hace una semana se produjo la primera extracción de unas 1.320 botellas para observar su evolución y cambio. Las variedades de vinos que se han empleado pasan desde las marcas riesling, fondillón, Ribera del Duero hasta la presencia de una sidra vasca. Todos y cada uno de ellos con sabores muy distintos a los que se obtendrían en caso de una maduración fuera del medio marino.

Para su comprobación, el pasado jueves 3 de octubre se realizó la primera cata en la que todas las bodegas participantes mostraron su satisfacción ante los resultados obtenidos.

Por ello, tras su éxito, han decidido seguir apostando en esta idea innovadora con un toque muy distinto y así observar los resultados que se obtendrían con un mayor tiempo en estos silos de hormigón.

Podéis encontrar la noticia entera aquí